¿De dónde vienen los problemas para conectar con los demás?




La interdependencia es un estado de conciencia y conexión. Es pura expresión creativa. Es la divinidad dentro de nosotros mismos que nos permite pensar, sentir y actuar como hijos de Dios.


Ahora bien, para lograr ese estado de consciencia y conexión, es importante sentirnos seguros.

Cuando nuestro sistema nervioso está alterado, somos incapaces de sentirnos lo suficientemente seguros para conectarnos auténticamente con los demás. Esto resulta en un sentimiento de soledad. Nos sentimos solos, enfermos e incapaces de lidiar con el estrés de la vida.


Si ésta situación persiste en el tiempo, nos desconectamos y nos enfermamos. Nos quedamos atrapados en una lucha constante para sobrevivir, huimos o nos paralizamos.

Desafortunadamente, en este punto, se nos hace fisiológicamente imposible formar vínculos auténticos.


Una persona con un sistema nervioso desregulado puede tener mucha dificultad para lograr un estado de calma y tranquilidad porque es muy probable que la seguridad y el equilibrio nunca existieron en sus vidas.


Sin embargo, es posible regular el sistema nervioso y aprender a sentirnos seguros con nosotros mismos. Así como también aprender a regresar a un estado de calma cuando nos alteramos.


Cuando nos sentimos seguros y protegidos, nos sentimos lo suficientemente cómodos para expresar nuestras necesidades y emociones. Aun y cuando nuestro sistema nervioso se puede alterar, sabemos que podemos volver a sentirnos calmados y equilibrados.


En las relaciones de pareja, para alcanzar la intimidad por ejemplo, debemos sentirnos seguros y capaces de expresarnos auténticamente sin temor a ser malinterpretados o rechazados.


Recuerda una cosa, no estás solo en este camino. Infinidad de personas se sienten solos, inseguros y desconectados. La buena noticia es que es posible aprender a sentirnos seguros y crear un hogar seguro dentro de sí mismo.

Te comparto una frase maravillosa que puedes repetir como un mantra y que ha ayudado a muchas personas a sentirse más seguros y tranquilos:

“YO SOY MI REFUGIO”

A medida que sanamos, le damos espacio a la alegría, la creatividad, la empatía, la aceptación, la colaboración, la unidad, el amor, la compasión y la calma interior. Cuando trabajas en ti, puedes experimentar todas estas emociones positivas y lograr el equilibrio.


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